Mi primer resonancia

Mi primer resonancia

El lunes de la semana pasada, me bajaba del colectivo cuando una motito me golpeó. Me esguince la rodilla, me dieron reposo, y me dijeron que me tenía que hacer una resonancia magnética para ver mis ligamentos.

Hoy me la hice y me sentí como en ese episodio de Chuck, en el que el médico loco inventaba el spray que te daba mucho miedo y veías todo así:

Al principio me quise hacer la canchera y tenía una sonrisa de oreja a oreja, estaba emocionada, excitada tipo “uhu, que divertido, me voy a meter adentro de un tubo loco, que lástima que Chase no es mi doctor”, hasta pensé en dormir una mini-siesta, “baah esto es pan comido (?), me duermo una siestita y ya”. Pero el tipito me dijo: “Tomá, el aparato hace un poco de ruido” y me dio unos cosos para taparme las orejas, chau siesta, pensé.

Cuando me empezó a meter para adentro, comenzaron las alucinaciones, empecé a sentir una presión horrible en la cabeza, y lo que pensé fué “wow, ¿Será esto es lo que siente un T-100 0 cuando le disparan? Qué miedo…”

Pensé que la hebillita en mi pelo estaba abriendo un portal en mi cabeza hacia alguna dimensión desconocida y que iban a salir de ahí todo tipo de criaturas extrañas, fué ahí cuando le dije al tipito, aterrorizada:

– “Tengo algo en la cabeza” (yo me tocaba y no podría distinguir que mierda era)

– “Ah sí, es que eso que tenés ahí debe tener metal y hace presión hacia abajo”

– “Ehh… me lo saco?” (pánico)

– “Eh… bueno dale. Se vé que le gustó tu ganchito…”

– “hehe…ok…” (LE GUSTO MI GANCHITO!? ME VA A COMEEEEER!!!)

El tipito abre la puerta y se va, me deja a solas con el horrible monstruo. Empezó, lo primero que escuché fue algo así como un “tic-toc” y por un momento sentí que el reloj del conejo blanco era gigantezco y yo era una especie de mini-Alicia… pero en poco minutos pasé de wonderland al infierno de Constantine y mi cara se transformó:

Gracias a los rudios, sentí que había roto la matrix y que me iba a desintegrar como si el frisbee de tron me hubiese pegado repetidas veces. Luego llegué a sentirme como la gente de lost cuando viajaba en el tiempo, sólo que a mi no me sangró la nariz como a Charlotte. Yo igual siempre positiva, con los ojos cerrados pensaba en conejitos y arcoiris, posta, me decía “conejitos y acoiris, conejitos y acoiris, conejitos y acoiris…” Hasta que… “Ay la puta madre esto me está succionando!!!” Abro los ojos “Uff no, no, estoy en el mismo lugar”.

Después de unos insoportables 15 minutos de alucinar pesadilla tras pesadilla, todo terminó, me fui corriendo, fui a ver a mi mamá y le conté mi horrorsa experiencia, entonces me contó que a mi tío, años atrás, le pasó algo mucho peor, le dió tanto miedo que empezó a gritar y no le pudieron realizar el estudio.

Espero nunca jamás volverme a enfrentar con la horrible máquina de la resonancia magnética, acá abajo les dejo un dibujo de lo que ven y de lo que es en verdad.

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