Gallinas ideales

Gallinas ideales

En un mundo ideal, así me siento cuando alguien no me quiere, cuando alguien me lastima, cuando alguien me critica:

En la realidad, así me siento cuando alguien no me quiere, cuando alguien me lastima, cuando alguien me critica:

Lo mismo se aplica a muchas cosas, por ejemplo, cuando algo me sale mal, cuando alguien se siente mal, etc.

Más de una vez me dijieron: “Ay Celeste, vos te hacés mucha mala sangre por todo!”

No es así exactamente, pero entiendo lo que quieren decir. Una de las cosas que más me atormenta es preocuparme mucho por todo. Esto viene de la mano de la maldita obsesión de querer hacer todo perfecto siempre.

Lo más terrible de todo, es cuando me pasa con la gente. Y si estás leyendo esto y estas pensando “ay, que boluda, no le vas a caer a todo el mundo bien” o “ay que boluda, el mundo es así de cruel, acostumbrate”, me encantaría decirte que abandones la lectura y te vayas a la mierda, pero no puedo, obvio, porque además, tenés razón…

El tema es que a mi me cuesta aceptarlo.

Para combatir todo esto de preocuparse demasiado, pensé en inventar las gotitas nomeimporta, que vienen de todos colores y sabores frutales:

Pero esta vez no. No hay invento, esta vez, decidí recordar las palabras de mi prima y convertirme en teflón:

 

Les cuento brevemente la historia: Mi prima tiene 16 años y vive en Córdoba. Una vez la fuí a visitar y me puse a hablar de la vida con ella, obviamente, me terminé poniendo mal cuando toqué ciertos temas, entonces ella me dió un abrazo y me dijo, pensá en esto:

“Omm, soy un teflón, nada se me pega, todo me resbala.”

Me le cagué de risa en la cara y le dije que era una ridícula. Después me sentí extremadamente patética cuando, unas semanas después, estaba repitiendo la frase en mi cabeza, en un patético intento de no preocuparme tanto por todo.

¿La peor parte? Funcionó.

Si, increíble, me ayudó un montón. Hoy en día la sigo utilizando (cuando me acuerdo) para que algunas cosas me importen un poquito menos.

PERO, (sieempre hay un pero) estoy intentando aplicar una nueva filosofía de vida que se basa en nada más y nada menos que aceptar.

Asi que por más frase patética, gotitas mágicas o cualquier remedio barato que compre para intentar hacer que todo me resbale, la verdad es que…

Y eso nunca va a cambiar, asi que mejor aprendo a convivir con esto.

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