Foo fighters

Foo fighters

El 2 de diciembre de 1961, Rosa y Alberto celebran la llegada de su primera hija, quien 34 años mas tarde, se convertiría en una leyenda, en una superheroína. No de esas que están los libros o en las películas, sin ningún poder sobrenatural o identidad secreta, Mónica iba a ser una de esas superheroínas 100% reales.

Pero eso llega mas adelante.

Rosa, Alberto y Mónica, son una familia mas o menos feliz. Un par de años mas tarde, Cacho se suma al trío fantástico y, otro par de años mas tarde, llega Patricia.

Juntos vivieron cosas que, ahora mirándolas desde lejos, resultan muy graciosas, noches en la comisaria del barrio, malabares en la baranda del balcón del piso 14 y otro par de historias cortas y divertidas, de esas que siempre surgen en navidad o año nuevo.

Mónica trabajaba en un lugar, haciendo algo que no recuerdo, pero tenía que hablar mucho por teléfono. Llamada va, llamada viene, Mónica conoce a Jorge. Porque antes de que estuviese internet, se ve que la gente se conocía en la calle… o por teléfono.

Jorge y Mónica se enamoran, se casan. Ambos tienen un carácter muy fuerte y bastante de mierda, pero siempre están ahí, uno para el otro.
Cuando el papa de Jorge se suicida, cuando la mama de Mónica se enferma de cáncer, siempre se los ve… unidos. O al menos es lo que te hacen creer.

Mónica un día le dice a Jorge que quiere irse a vivir al sur. Y Jorge acepta.
Allá construyen su pequeño nido de amor y deciden tener una hija, Soledad.
Y allá en el sur, los tres viven bocha de aventuras. Se compran una casa, dos autos, se van de vacaciones, juegan en la nieve, etc, etc. A pesar de alguna que otra pelea, viven felices.
Cuentan por ahí, que el ciclo de amor que vivieron Mónica y Jorge, fue… al revés del que vive el común de la gente. Se llevaban algo mal… bastante mal… Digamos que en vez de empezar todo de 10 y caer hasta el divorcio, empezaron divorciados (emocionalmente) y después de bastantes años, llegaron al 10. Ahí, deciden tener a Daniela.

Era todo brillante y luminoso, hasta que se apago la luz y todo, absolutamente todo, quedo negro.
Jorge estaba de viaje por trabajo con un par de compañeros mas. Mónica, Soledad y Daniela en la panza de Mónica, lo esperaban en con la comida lista.
Soledad estaba jugando al juego del Rey León en su Súper Nintendo, cuando escucha llorar a alguien. Se asoma por las escaleras y ve a Mónica sentada en el piso del comer, partida en mil pedazos.
Jorge estuvo en un accidente de autos junto a sus compañeros. Fue el único que no sobrevivió.

Pumpumpum, se escucha en la casa como las luces se apagan. El mundo se quedó quieto.

Silencio.

Un par de días después, se escucha el llanto de Daniela, que acaba de nacer.
En el fin del mundo, Mónica, tiene a su cargo una beba y una nena de 7 años.
16 años después, nadie sabe de donde salieron las fuerzas de Mónica para dirigir semejante obra. Capaz siempre tuvo algo especial y los planetas decidieron que así iba a demostrarlo.

Con un poco de ayuda de Rosa, Alberto, Patricia, Cacho y otra gente mas, los pedazos de una familia que se rompió, se van pegando poco a poco.
Nuestras tres protagonistas, dejan la tierra del fuego y se instalan en la Ciudad de Buenos Aires.

Empieza una nueva etapa, Mónica deja de ser una simple mama, para ser una súper mama, que como la situación obliga, se convertiría en un 2×1. Doble responsabilidad, doble todo.
Con miles de dificultades, Mónica se las ingenia para derribar cualquier obstáculo que se le interponga. Algunos fueron mas difíciles y otros mas fáciles.

La cuestión es que le salio todo bastante bien, porque Daniela y Soledad, son grandes personas, aunque todos sabemos que Soledad es claramente mas brillante que Daniela… son algo así como las tres mosqueteras.

Lastima que la vida real no es como en los juegos, donde podes encontrar vidas en el medio del bosque o pociones que te den mas energía. El paso del tiempo succiona energía, que es muy difícil de renovar.

Mónica supero, mal o bien, el golpe de perder a su esposo. Y ahora, se va a dar otro golpe.
Mónica se enamora de un hombre que tiene un gran disfraz de bueno y maravilloso. Pero que en realidad no es.
Luego de 3 años, Mónica toma esa difícil decisión, que para el resto parece fácil, y con el corazón destrozado por segunda vez, deja al hombre que quiere, porque ella sabe cuales son sus prioridades.

Las heridas provocadas por este “amor”, son difíciles de curar y a Mónica le cuesta, mucho.

Mientras, Soledad se cuestiona una y otra vez, como es que semejante mina, con todo lo que paso, anda mal por semejante imbécil. Pero bueno, el amor es un misterio.

Ya llegando mas a la actualidad, Mónica, Cacho y Patricia, pierden a sus padres con 10 días de diferencia. Alberto tenia cáncer, pero el corazón de Rosa no resistió verlo así y un día se fue a dormir la siesta y no se despertó nunca mas. Aunque estaban separados, el golpe fue terrible para Alberto y su enfermedad, aprovecho para terminar de consumirlo 10 días después.

Ahora se achica la familia, no hay mas nada arriba de los tres hermanos. Ellos son la cabeza del grupo familiar. Por suerte, mas allá de las peleas y las opiniones distintas, los tres hermanos tienen la capacidad de pegarse con la gotita cuando uno necesita de los otros dos.

Mónica a esta altura de su vida, ya esta tan curtida que parece que nada la puede destruir. Es importante destacar, que a pesar  de su historial, siempre se las arreglo para estar para todo el mundo. Tendrá o no un clon en el armario, pero siempre se la vio dispuesta ayudar a todo el mundo, incluso cuando mas le costaba, se la veía fuerte como la armadura de Iron Man. Casi invencible.

Pero contrario a lo que uno puede pensar, el tiempo la dejó mas sensible y con menos fuerza.
Y ayer cuando llegue a casa, mientras ella hablaba con Cacho, la escuche llorar.
Lloro porque en su trabajo la esta pasando mal, después de 15 años se fue todo al carajo en su empresa y ahora, para no echarla, la hacen sentir como el orto.
Leerlo así escrito, parece una estupidez tan trivial, algo tan tonto en comparación a todo lo que vivió… pero ayer a la noche, por primera vez en 23 años, pude ver que en realidad, la armadura de mi mamá, no estaba intacta como pensé que estaba… la vi oxidada… y aunque me cueste admitirlo… me rompió el corazón.

Cuando me fuí a dormir, entre sueños, mis niveles de desesperación bajaron y gané puntos de madurez. En mi familia, el 99% de las veces me siento un sapo de otro pozo, la oveja negra, el patito feo; pero ayer entendí, que toda esa fuerza que tengo para remar en gelatina, ese positivismo que siempre me lleva a pensar que no hay cosas imposibles, que uno puede lograr cosas increíbles siempre que se lo proponga… lo aprendí de ella. 

Así que primero, gracias ma, por haber sido la primer superheroína que conocí y la que me inspira día a día. Y segundo… no te preocupes, patearemos culos… como hicimos antes… coz we rock ;D

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