Octubre desde 1998

Octubre desde 1998

Ayer hablábamos con mis amigas de que octubre fue un mes larguísimo en dónde pasaron 700 millones de cosas.

Definitivamente estoy viviendo en octubre desde 1998.

Hacía millones de años que no actualizaba el blog, que no contaba nada, en parte, porque no tenía mucho para contar. Mentira. Sí tenía, pero no sabía como contarlo o no era relevante (mentira también), la cuestión es que hoy, finalmente, vuelvo a tener la necesidad de escribir y contar un poco todo lo que pasó este mes que parece infinito.

No sé por dónde empezar.

Quizás tengo que decir que octubre fue un gran mes, con muchos… odio un toque la palabra, *desafíos*. Algunos más fáciles que otros.

Uno de los más importantes es que cambié de trabajo (si, otra vez).

Volví a la vida de agencia de publicidad y me siento un toque como en casa. Posta. Re extrañaba todo, pero todo eh, los bardos con los clientes, las cosas que se rompen, los pedidos a las 5.45 de la tarde un viernes, las reuniones, los briefs, los pedidos bobos, los pedidos sin sentido, las corridas, las peleas, no sé. Extrañaba todo y volver me hace sentir… ¿centrada quizás?. No sé, pero estoy contenta.

El cambio fue muy sorpresivo, porque pasó medio así de la nada y me costó aceptarlo (dude miles de días), pero fue para mejor, aunque haya tenido que dejar algunas cosas de lado. Fue duro abandonar mi anterior trabajo, pero fue para crecer.

Cuando empecé a trabajar en publicidad nunca jamás pensé que iba a terminar siento cuentas, siempre los vi como los más ortivas del universo y, ¡JA! Miren dónde estoy ahora, a cargo de ese departamento trabajando con dos ejecutivas que son muy KPAS.

Tengo que reconocer que entré con pocas expectativas para no llevarme ninguna decepción (wenaaaa Celeste aprendiste) y si bien, nada es color de rosa, siento que aterricé en un lugar genial con gente llena de talento y ganas de aprender, pero antes que eso, gente súper amorosa y respetuosa. Ah, y un dato no menor, casi todos los clientes que tengo son muy geniales, algunos están más chiflados que otros o se drogan más que otros (?), pero ninguno es odiable. Al contrario, por lo general, nos reímos bastante con todos.

Como otra súper novedad, el 7 de noviembre voy a dar una charla en la EVA, y medio que todavía no lo puedo creer. Creo que me voy a morir de vergüenza pero bueno, ya está me tiré a la pileta (?). Este fin de semana me voy a tener que encerrar a terminar la presentación que todavía no empecé porque me gusta vivir emociones fuertes y hacer todo a último momento.

Gracias Agustín por el aguante 😀

Cuento con que la ansiedad me mate antes y así logro zafar (?).

Igual, si estamos todos vivos para la fecha, pueden ir a escucharme y hablamos un rato y compartimos el desayuno porque la charla es temprano 😉

Otra cosa divertida es que empecé a “escribir” para Cultura Geek y también estoy yendo a la radio (BTW hoy a las 23 nos pueden escuchar, somos re divertidos).

Soy bastante cuelgue con las notas, porque debería escribir muchísimo más, PEEERO bueno, la radio está genial. Posta.

Gracias Lucas por la recomendación <3.

En cuanto a mis dolores de cabeza, venían bien, hasta este fin de semana que pasó, donde tuve que volver a la guardia. Por suerte esta vez no me pincharon y el proceso fue muchísimo más rápido y menos doloroso que otras veces. Claro que lo que no dije es que dejé de tomar las pastillas preventivas porque me agarró un ataque muy adolescente y decidí que la medicina apesta. Igual este jueves voy a un neurólogo nuevo a ver qué pelotudez me dice, porque todos te dicen algo distinto. Y confunde. Y es bastante cansador, pero ya aprendí a vivir con eso.

Sigo yendo al psicólogo, pero cada vez menos, ahora voy dentro de tres semanas y es un montón. De a poco me estoy despegando. Si, nunca cerré las historias de los psicólogos, me dio paja porque las historias que siguen son lindas y a mi me gusta el drama (?). Ya las cerraré.

No sé a quién mierda le puede llegar a interesar todas estas pavadas, pero las cuento igual porque puedo.

Me parece que octubre fue como una prueba de crecimiento. Siento que estoy viviendo un montón de situaciones que ponen a prueba millones de cosas que ya sabía pero nunca había tenido la oportunidad de practicar.

Estoy bancando miles de situaciones que antes no hubiese podido tolerar, me cuesta un re-contra huevo, pero cerrar los ojos y contar hasta 10 en vez de salir corriendo, por el momento funciona.

Me estoy arriesgando a ver qué pasa.

Estoy siento bastante menos cagona que antes. De hecho, para lo miedosa que soy yo, creo que merezco un premio a la persona más valiente del año (?).

Es todo un tema hacer un esfuerzo y jugársela por cosas y personas. Me hace sentir que estoy caminando sobre una cuerda floja, o me voy a la mierda o llego al otro lado sana y salva.

Pero ya llegará el momento para festejar o llorar, mientras tanto, intento concentrarme en lo que está pasando ahora para disfrutarlo al máximo, a pesar de todas las veces que estoy a punto de tirar todo a la mierda. Porque siempre es más fácil evitar que pasar por el anillo de fuego.

Lo que me recuerda al Circus Charlie.

En fin, ya veremos qué pasará. De todas formas, pase lo que pase, estoy bastante orgullosa de todos los cambios y las súper aventuras que estoy viviendo, porque es signo de que me estoy animando a más.

Y eso que la Pepsi no me gusta.

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