Chau 2014

Chau 2014

Dudé mucho sobre escribir este balance por 2 razones:

1- Hace mucho que no escribo acá.

2- No quiero hacer este balance (pero en realidad quiero hacer este balance. Yo me entiendo).

Igualmente me voy a obligar a hacerlo.

Si.

Eso.

Y me voy a obligar a hacerlo con toda la gracia del mundo mundial (?).

Acá va.

En el último día del año, siento que este 2014 duró 8 años, no 1. ¿Me explico?

Ahora que miro para atrás me doy cuenta que pasaron tantas cosas que se me hace difícil enumerarlas todas.

Como todos los años, me arrepiento de no haber tenido un estúpido diario y/o cuaderno en el que haya podido documentar todo lo que pasó, soy un toque vaga, me olvido y mi continuidad para mantener algo así es tan floja y débil como cuando mojás papel higiénico.

PERO, este año logré mantener una agenda (!) durante todo el año. El otro día la tiré y me di cuenta que le anoté un montón de eventos. Incluso algunos que me parecieron bastante enfermos, como la cantidad de veces que vi a una persona. Si, hice eso, cada vez que salí con ese alguien durante los últimos 4 meses, lo anotaba. JEJE, ¿mi medalla a la persona más creepy y/o cursi dónde está? ¿DÓNDE ESTÁ? Es evidente que ya no me importa nada si estoy contando este íntimo detalle públicamente, ¿no? *cachetazo*

Año nuevo, vida nueva. Dicen.

Voy a hacer un toque de memoria para repasar mi año y los hechos más importantes, a ver si así me doy cuenta que fue lo que aprendí. Si es que aprendí algo. Al fin y al cabo, este es mi diario/cuaderno, whatever digital. El blog que más duró, porque antes tuve varios y me arrepentía de las cosas que escribía y las borraba. Con suerte cuando tenga 50, en un ataque de nostalgia-emo de mi juventud, voy a leer todo esto y me voy a reír, o voy a llorar, quién sabe.

La primer mitad del año fue muy divertida, con un trabajo nuevo que creí que iba a ser el trabajo de mis sueños, algo diferente que me iba a dar una trompada de aire fresco en la cara e iba a ser el principio del camino hacia el éxito. Llena de gente mega delirante a quien hoy extraño un montón.

Creo que estaba todo bien.

Hasta que llegó Junio y se fue todo al carajo.

Por un dolor de cabeza se me paralizó medio cuerpo y terminé internada. Pensaron que tenía un ACV (yo pensé que me iba a morir). Me hicieron una punción lumbar sin éxito. Todos nos acordamos de Marcelo, ¿Cómo olvidar a Marcelo? MARCELO <3.

Y de ahí se me replanteó la vida entera.

Pasé por 28368743284 millones de resonadores, me inyectaron muchas cosas en el cuerpo. Fui muchas veces al hospital. También tomé muchas pastillas. Algunas las sigo tomando.

Estuve un mes sin ir a trabajar.

Cumplí 25 años.

Disfruté del mundial. Un montón.

Tuve un encontronazo medio heavy con mis amigas y me di cuenta que cuando la amistad es fuerte de verdad no hay nada ni nadie que la pueda romper. Y para alguien que le cuesta mucho hacer amigas como a mi, esto es un hito muy importante. <3

Me pegué más a los videojuegos, más de lo que pensé que me iba a pegar en toda mi vida. Di charlas locas, escribí textos locos, hablé con gente muy copada y fue todo muy genial. No olvidaré esto, nunca jamás <3.

Pero en un momento tuve que aprender a separar muchísimas cosas y a poner todo en su lugar. Tuve que ordenar. Tuve que reconocer que para algunas cosas soy muy buena… y para otras no tanto. Así que con mucho dolor tuve que decir “esto no va más” y cambiar de trabajo otra vez para volver a donde siempre pertenecí: A la vida de agencia de publicidad.

Y caí en un lugar genial, con gente genial y clientes geniales. Donde hay días muy buenos, y días muy malos. Donde ya lloré mil veces y me reí millones y me enojé otras millones de veces. Pero en donde aprendo todos los días algo nuevo. Aunque lo más importante es que me siento como en casa.

Pero el cambio de trabajo también coincide con EL evento del año que movió cosas que pensé que no se iban a mover nunca jamás.

Es gracioso lo que pasa cuando pensás que el corazón no te funciona más porque en algún momento se rompió (amorosamente hablando) y aparece de la nada esa persona que te demuestra que todavía sigue funcionando (awe) y te mete un hadouken en el alma y vos te quedas re pelotuda. Y no entendés nada. Pero ya estas en las nubes.

¯\_(ツ)_/¯

Y sentís que está todo bien otra vez, que no sos un robot, que no estás rota.

Hasta que se complica todo, y se va a la mierda y no podés parar de ponerle play a todos los cortos que filmaste en estos 4 meses, las comidas, el auto, las charlas, las salidas, la play, las risas, los viajes, el río, el shopping, los diálogos. Una y otra vez.

¯\_(ツ)_/¯

En fin, acá estamos con el gato y el corazón en la mano (y un poquitito de esperanza pensando en que la última palabra siempre la tiene el tiempo), un 31 de diciembre lluvioso, pensando a dónde mierda nos vamos a ir de vacaciones, qué libro de Cortázar vamos a empezar y si vamos a ir a la fiesta que hay hoy a la noche o si nos quedamos mirando toda la temporada de Homeland seguida de la de The Newsroom mientras comemos dulces y tomamos alcohol hasta desmayarnos.

Pero sabes qué 2014?

2015, venite con todo que no te tenemos miedo.

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