Deslogueada

La historia

Fue en el 2012, del 03/09 al 03/10, justo cuando arrancaba a trabajar en el GCBA.

No recuerdo si lo pensé demasiado, pero fue una buena experiencia.

El experimento era simple, el desafío difícil:
No entrar en ninguna red social por 30 días. Nada de Facebook, Twitter, Instagram, etc. Lo único que podía hacer, era escribir en el blog (el cual no existe más lamentablemente), chatear, leer mails y noticias.

Desinstalé todas las aplicaciones del teléfono, me deslogué de los sitios en la PC, vacié el historial (para no tentarme) y así arranqué.

Documenté todo en el blog, cómo me iba sintiendo, qué cambios iba experimentando, con qué me iba encontrando, etc. Muchos pensaron que no lo iba a lograr, porque estoy prácticamente todo el día conectada, pero con mucha fuerza de voluntad (porque había días en donde pensaba abandonar), llegué a los 30 días sin pisar una red social.

Recuerdo un día, casi por la mitad del mes, en dónde murió un actor bastante famoso y @ladrigurú me habló para contarme que se había muerto alguien, pero que lo tenía que averiguar yo sola y fue muy difícil. Había sido muy reciente y en los diarios no aparecía nada confirmado, no sabía ni cómo buscar, lo cual hizo que mi ansiedad se duplicara. Pero, finalmente, hice un buen uso de Google y encontré la noticia (no recuerdo qué actor era).

Motivación

En la época que hice Deslogueada, me estaba planteando muchas cosas en mi vida, a nivel personal, laboral, etc. Una de ellas fue el tema de vivir constantemente conectados con lo online y desconectados con lo… ¿offline?

Todavía sigo manteniendo la teoría de que muchas veces estar todo el tiempo mirando redes sociales, nos hace perder bastante la perspectiva de cómo son en realidad las cosas y yo necesitaba aclarar mi cabeza, por lo que un nuevo enfoque me vino bien.

Otra teoría que sigo sosteniendo, y por la cual empecé este experimento, es que, para mi, las redes sociales, vinieron para cambiar (y manchar) un poco Internet. El hábito de consumo cambió y creo que ahora, cualquier red social (pero en especial Facebook), es sinónimo de Internet, lo que encuentro bastante irritante, porque Internet es mucho más que dos o tres redes sociales, hay mucho contenido para ver y para investigar, hábito que solo unos pocos mantienen hoy en día, ya que lo único que hacemos en compartir y compartir.

Resumen

Llegué con éxito a cumplir los 30 días sin redes sociales… y mi vida no cambió mucho ¡ja! Pero fue un desafío personal que creí que no iba a lograr. Tomé dimensión de la cantidad de tiempo que invertimos (y a veces perdemos) twitteando o mirando Facebook, cuando podríamos estar mirando una película o haciendo otra cosa. Creo que después de esto mis hábitos en redes sociales y mi forma de expresarme en las mismas, cambió un poco… para bien, creo yo.

Siempre pensé en hacer una parte 2 de Deslogueada, algo así como “estar sin whatsapp” o “usar el celular solo para llamar y mandar sms”, pero hasta el momento nunca lo hice. No sé si es porque no encontré el momento, no llegó … o todavía no me animo.